Recordando las leyes de Murphy (I)

murphy 1Todos hemos oído hablar alguna vez de las Leyes de Murphy, ese ingeniero industrial norteamericano que una vez dijo: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”, y a partir de lo cual se desarrolló toda una batería de leyes, corolarios, teoremas, declaraciones, consecuencias, etc. que pusieron a prueba la creatividad de las personas en todo el mundo. Tan importante es el movimiento “Murphyano” que decidí incluir una sección en el blog recogiendo y publicando distintos enunciados que merezcan ser parte de ella. Comenzamos con los siguientes:

Ley de Murphy: Si algo puede fallar, fallará.

Corolarios:

  1. Nada es tan fácil como parece serlo. Nada tampoco es tan difícil; es mucho más.
  2. Todo tiene necesidad de más tiempo del que usted piensa.
  3. Nunca hay tiempo suficiente para hacer las cosas en tiempo.
  4. Nunca hay tiempo para nada.
  5. Si estira mucho el tiempo, termina rompiéndolo.
  6. Si existe la posibilidad de que varias cosas puedan salir mal, saldrá mal aquella que cause el mayor daño. Agregado de Enrique Fowler Newton al corolario 6: Si dos o más cosas pueden salir mal, lo harán en el peor orden posible.
  7. Si usted descubre que existen cuatro maneras posible en que un procedimiento pueda fracasar, y logra solucionarlas, entonces surgirá inevitable y rápidamente una quinta posibilidad de falla.
  8. Si se dejan al azar las cosas, tenderán a ir de mal en peor.
  9. Siempre que se dispongan a hacer algo, habrá antes algo más importante que hacer.
  10. Cada solución genera nuevos problemas. Por lo tanto, no vale la pena solucionar nada.
  11. Es imposible hacer algo a prueba de tontos, porque éstos son muy ingeniosos.
  12. La naturaleza se pone siempre de parte de la falla escondida.
  13. La madre naturaleza es una malvada

¿Qué les parecen estos corolarios? ¿Tienen ustedes alguno que quieran compartir? Espero sus aportes.

Fuente: Las frases en letra regular fueron extraídas del libro “Ley de Murphy y otras razones porque las cosas salen mal”, de Arthur Bloch, Editorial Diana, México, 1980.

Las frases en rojo y cursiva son parte de mi aporte personal al tema.

Estas frases forman parte de la serie “Las leyes de Murphy”.

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El número siete

sieteÚltimamente he tenido algunos acercamientos casuales a la temática del número siete. El siete es un número considerado sagrado desde la antigüedad. Pitágoras lo consideraba “el número perfecto”. Está compuesto por el número sagrado 3, que simboliza la perfección, y del número terrenal 4, con lo cual tiende un puente entre el cielo y la tierra y por lo tanto representa la totalidad del universo en movimiento. Existen a lo largo de la historia numerosas manifestaciones de su presencia en aspectos clave de la humanidad. Hoy día, incluso, seguimos encontrando títulos de libros que lo convocan, tales como “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen Covey, y “Las siete leyes espirituales del éxito”, de Deepak Chopra. ¿Qué tiene este número que lo hace mágico? ¿Cuáles son las referencias que podemos visualizar? Veamos. Son o han sido siete (en orden alfabético):

  • El número al que, según el Evangelio, hay que multiplicar por el número 70 para saber cuántas veces hay que perdonar (setenta veces siete, que es como decir “siempre” o “la eternidad”)
  • La vida de los gatos en la creencia latina (en la sajona son 9)
  • Las alegrías de la Virgen María (Anunciación, Visitación, Nacimiento de Jesús, Adoración de los reyes magos, Jesús hallado en el templo, Resurrección de Jesús, Asunción al cielo)
  • Las cumbres más altas del mundo (Everest en Asia, Aconcagua en América, Kilimanjaro en África, Mont Blanc en Europa, Macizo Vinson en Antártida, Nemangkawi en Oceanía y Monte Kosciuszko en Australia)
  • Las especies que constituyen el alimento básico del pueblo judío (Aceitunas, Higos, Dátiles, Granadas, Trigo, Cebada, Uvas)
  • Las fases lunares, que duran siete días cada una
  • Las frases de Jesús en la cruz (“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso”, “Mujer, Ahí tienes a tu hijo”, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, “Tengo sed”, “Todo está cumplido”, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”)
  • Las Iglesias, las Trompetas y los Sellos mencionadas en el Apocalipsis
  • Las “lámparas de la arquitectura” de John Ruskin (1819–1900) (Sacrificio, Verdad, Poder, Belleza, Vida, Memoria y Obediencia)
  • Las leguas de la bota del gato (La bota de siete leguas)
  • Las leyes del código medieval de Alfonso el Sabio (las Siete Partidas)
  • Las maravillas del mundo antiguo (La Gran Pirámide de Guiza, Los Jardines Colgantes de Babilonia, El Templo de Artemisa, La Estatua de Zeus en Olimpia, El Mausoleo de Halicarnaso, El Coloso de Rodas, El Faro de Alejandría)
  • Las notas musicales (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si)
  • Las parejas de animales en el arca de Noé (Génesis 7: 2-3)
  • Las peticiones del Padre Nuestro (“Santificado sea tu nombre”, “Venga a nosotros tu reino”, “Hágase tu voluntad…”, “Danos hoy nuestro pan de cada día”, “Perdona nuestras ofensas…”, “No nos dejes caer en la tentación”, “Líbranos de todo mal”)
  • Las plagas de Egipto ( Las aguas se convierten en sangre, Ranas, Mosquitos, Tábanos o animales salvajes, La terrible peste sobre el ganado, Úlceras, Granizo)
  • Las ramas del saber de los hindúes
  • Las virtudes Teologales: (Fe, Esperanza y Caridad) y Cardinales (Prudencia, Fortaleza, Templanza, Justicia)
  • Las vocales en el alfabeto griego (Alfa, Épsilon, Eta, Iota, Omikron, Ypsilon, Omega)
  • Las vueltas que dieron los israelitas para que se derrumbara el muro de Jericó
  • Los años de desgracia que conseguís si rompés un espejo
  • Los años de la guerra en la Europa del siglo XVIII, guerra que concluyó en 1763 (La guerra de los siete años)
  • Los años de vacas flacas y de vacas gordas profetizados por José al rey de Egipto
  • Los arcángeles (Gabriel, Rafael, Miguel, Jofiel, Zadquiel, Chamuel, Uriel)
  • Los brazos de la Menorah (el candelabro hebreo) (Sus significados: Espíritu de Dios, Sabiduría, Inteligencia, Consejo, Poder, Conocimiento, Temor de Dios)
  • Los “chakras” (centros de energía) de los que habla el teosofismo (Raíz, Sacro, Plexo solar, Corazón, Garganta, Tercer ojo, Corona)
  • Los colores del arco iris (Rojo, Naranja, Amarillo, Verde, Azul, Añil y Violeta)
  • Los continentes (si consideramos la Antártida y América del Norte)
  • Los días de la creación
  • Los días de la semana (Domingo, Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado)
  • Los dolores de la Virgen María (La profecía de Simeón, La huida a Egipto, La pérdida de Jesús en el templo, El encuentro de Jesús con la cruz hacia el Calvario, La crucifixión, El recibimiento en brazos de Jesús muerto, El entierro de Jesús)
  • Los dones del Espíritu Santo (Entendimiento o Inteligencia, Sabiduría, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Temor de Dios)
  • Los enanos de Blanca Nieves (Doc, Tontín, Dormilón, Gruñón, Estornudo, Feliz, Tímido)
  • Los locos de Roberto Arlt (Los siete locos)
  • Los mares del mundo (Océanos Ártico, Antártico, Atlántico Norte, Atlántico Sur, Pacífico Norte, Pacífico Sur, Índico)
  • Los metales fundamentales (Oro, Plata, Hierro, Mercurio, Estaño, Cobre, Plomo)
  • Los pecados capitales (Soberbia, Avaricia, Envidia, Ira, Lujuria, Gula, Pereza)
  • Los planetas conocidos en la antigüedad (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno)
  • Los sabios de la antigua Grecia (Bías de Priene, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto, Pítaco de Mitilene, Quilón de Esparta, Solón de Atenas y Tales de Mileto)
  • Los Sacramentos de la Iglesia (Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Reconciliación, Unción de los enfermos, Matrimonio, Orden Sagrado)
  • Los samurais de la película “Los siete samuráis” (dirigida por Akira Kurosawa y con la actuación magistral de Toshiro Mifune como“Kikuchiyo”)
  • Los valles de Bahá’u’lláh de los que habla el Bahaismo (de la Búsqueda, del Amor, del Conocimiento, de la Unidad, del Contento, del Asombro, de la Verdadera Pobreza y la Nada Absoluta)

¿Conocían todo esto? ¿Conocen otros “siete” no mencionados aquí? Si así fuera, los invito a que me los hagan llegar, así puedo ampliar la lista. No dejen de hacerlo.

Este texto forma parte de la serie “Reflexiones sin flexiones”.

De pluma ajena – Reflexión de Leo Vinci, escultor argentino

VinciDe vez en cuando, y cuando considero que vale la pena, me gusta entregarles algún pensamiento, relato o poema de otras personas. En este caso se trata de una reflexión de Leo Vinci, un escultor argentino.

En todo acto creador hay un pensamiento que lo sostiene. La escultura es un lenguaje, y como en la poesía, la metáfora permite hablar de una realidad profunda y esencial más allá de la descripción de lo aparente. La libertad en la creación ha sido conquistada por quienes nos precedieron; es hora de construir. Somos el pasado cultural de las futuras generaciones.

Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, 26/11/2011 al 20/02/2012.

Este texto forma parte de la serie “De pluma ajena”.

¡Quiero más! (Otra anécdota del negro Sebastián)

ravioladaEstábamos celebrando el cumpleaños de las mellizas Alina y Marcia. Éramos más de veinte personas alrededor de la mesa. Aparte de la clásica “picada”, la madre había preparado también una suculenta “raviolada”. El bullicio era intenso. Mientras comíamos y bebíamos, todos hablábamos con todos en voz alta. Sólo Sebastián comía sin decir nada. Sumergido en el plato, devoraba raviol tras raviol. Alguien se dio cuenta, y para hacerle una broma le gritó: “Sebastián, decí algo”. El negro dejó de comer, recorrió la mesa con la mirada, suspiró, y extendiéndole el plato a la dueña de casa, dijo simplemente: “Quiero más”.

Este relato forma parte de la serie “Cuentos de cien palabras”

Escenas de un parto inolvidable

partoLa mujer, alta, rubia, de piel inmaculadamente blanca, preanunciaba con sus dolores el inminente parto en el quirófano del coqueto sanatorio ambientado a la usanza de la lejana Okinawa, sede central de la empresa en cuya filial local se desempeñaba como secretaria del principal ejecutivo extranjero de la firma. En el corredor cercano, el marido, rollizo y moreno, desandaba su nerviosismo taladrando el piso de madera entarugada con un incesante ir y venir. Este sería el tercero de sus hijos, luego del varón calco perfecto de la madre, y la niña que llevaba su propio sello mediterráneo de piel oscura y ojos claros. La obstetra anunció la llegada de la criatura con el clásico “¡Ya viene!”. Luego de un breve forcejeo, el niño vio la luz. El neonatólogo lo tomo entre las manos y de inmediato advirtió que algo estaba mal. Mientras lo liberaba de la mucosidad del embarazo, observo consternado la piel amarillenta del recién nacido. “Parece una ictericia”, le comento a la obstetra, mientras seguía examinándolo. Al cabo de un rato, tras dar su veredicto final, le pregunto a la médica: “¿Hablas vos con el padre?”. Ella asintió resignada. No le gustaba dar malas noticias, sobre todo tras un parto exitoso, Se despojó de la ropa del quirófano y asomándose al vestíbulo encaró al hombre, quien ansiosamente le preguntó, atragantándose con las palabras: “¿Cómo fue todo? ¿Cómo está mi esposa? ¿Y el bebé?”. La doctora suspiró y le respondió: “Cálmese, el parto fue normal. Es un varón y ambos están bien, Sólo hay algo que quiero decirle, que no alcanzo a comprender. Su hijo es… es… ¡es japonés!”. El hombre se golpeó la frente con el canto de la mano y exclamo en voz alta: “¡El jefe de mi señora!”. Luego de lo cual, se abalanzo sobre la puerta de salida y desapareció.

Este relato está basado en una historia urbana que nunca supe con certeza si realmente ocurrió.

Este relato pertenece a la serie “Cuentos incontables”.

¿Estamos todos locos?

locosEl negro Sebastián era lo que se dice un personaje. La mayoría de las cosas raras que pasaban en la barra le sucedían a él. Sufría de fuertes dolores de cabeza, y al no encontrar las causas, los médicos decidieron internarlo. Le dieron una cama en una sala del Hospital de Alienados junto a algunos locos mansos. Al acostarse, otro paciente lo increpó reclamándosela. Sebastián, prudentemente, le dejó el lugar y se acostó en el del otro. De inmediato, éste apareció nuevamente y se lo volvió a pedir. Sebastián, ofuscado, le gritó: “¿Estamos todos locos aquí?”. Ustedes, ¿qué habrían respondido?

Este relato forma parte de la serie “Cuentos de cien palabras”.

Algunos poemas de “Pensamientos en azul”

olvido

 

Continuando con la temática de la poesía, les entrego ahora algunos poemas de la serie “Pensamientos en azul”.

1.   
El olvido, ese dolor que no se olvida.

2.           
Vasija de silencios, el corazón.

3.   
Un puente a la distancia, el arco iris.

4.   
Cuando lloro, el cielo se derrite

5.   
La lluvia es un desgarro de las nubes.

6.           
El sol suspira perfumes de colores.

7.   
En cada amanecer, los días se nostalgian.

8.            
Los sentimientos anidan
en grietas de la piel.

9. Reencuentro
Pasan los años
más lentos de lo que debieran,
más urgentes que los deseos.
Mi cuerpo astral deriva confundido,
esperando.

10. Sustancia
Me percibo como un instante bullendo eternidad.
Soy un apenas que intenta ser después,
un antes encarnado,
el polvo de una idea.