El pensamiento lateral

De Bono(A Edward de Bono, quien me enseñó a pensar de manera diferente, despertando mi instinto creador. De su libro “El Pensamiento Lateral”, Editorial Paidos, Argentina, 1989)

El pensamiento lateral está íntimamente relacionado con los procesos mentales de la perspicacia, la creatividad y el ingenio… Se diferencian en que mientras estos tres últimos tienen un carácter espontáneo, el pensamiento lateral es más susceptible de ser determinado por la voluntad consciente. Es una forma definida de aplicar la mente a un tema o problema dado, como ocurre con el propio pensamiento lógico, pero de un modo completamente distinto… Las ideas cambian y evolucionan… El método más eficaz para transformar ideas no es externo sino interno, mediante la re-estructuración de la información disponible a la luz de la perspicacia…

Este relato forma parte de la serie “Cuentos de cien palabras”.

Gramatika

GramáticaEstoi comtemto! Oy bi ke avía um qurso de gramatika por feisbuk i lo boi a aser. Por fim boi a poder ezcribir vien, sinfaltas de hortografia. Porke feisbuk ez komo um conpemdio de la rEAL aKADEMIA eZPANIOLA, domde toda la jente demueztra zu saver, suz konosimientos, zu preparasióm. Ez una delisia leer loz testos aconpaniados de imajenes alucibas y laz palavras suabes y delikadas de los leptores para ablar de otraz perzonas. I muchio mejor ke tuiter, eza del pajarito ke zolo permite uzar siento cuaremta carakteres ke no alcamsan para nada. Todaz las reglaz gramacital… gracamital… gramaticalez estám ha la bista i permitem eskrivir viem todo hel tienpo. Hasí nueztros ijos podrám komunikarse qlaramemte emtre eyos i qon nos-otros. Ez ke el qasteyano ez um hidioma unibersal, la cegunda lemgua maz avlada del mumdo. Ací ke, grasias feisbuk por fasilitar la espamción del hidioma em el uniberso.

Aunque no lo crean, me costó muchísimo escribir el texto anterior tratando de cometer errores, porque Word me lo corregía permanentemente. ¡Es que éstos de Word no entienden nada! Espero que ustedes puedan leer el texto sin problemas. Asta la prosima.

Este relato forma parte de la serie “Relatos en positivo”.

Bondad – Buena acción

Baden Powell(A Robert Baden Powell – 1857/1941 – creador del Movimiento Scout mundial, a quien le debo buena parte de la felicidad de mi niñez y juventud)

Traten de dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontraron.  De esa manera, cuando les llegue la hora de morir, podrán hacerlo felices porque, por lo menos, no perdieron el tiempo e hicieron cuanto les fue posible por hacer el bien. Si se practica el servicio a los demás cada día, lo mismo en las cosas pequeñas que en las grandes, se va desarrollando esa chispa de amor que todos llevamos en nuestro interior, y se hace tan fuerte que lo conduce a uno con alegría a través de las dificultades y de las penas de la vida.

Este relato forma parte de la serie “Cuentos de cien palabras”.

La Dinámica del Conocimiento – Quinto paso: Ayudar a los demás a conocerse

Pensamiento 2El quinto y último paso propuesto en esta dinámica es “Ayudar a los demás a conocerse”. En esta etapa, ellos son más importantes que nosotros, sus problemas más trascendentes que los nuestros, sus requerimientos y necesidades más demandantes que los que tenemos nosotros. Se trata de despojarnos una vez más de una visión “hacia adentro” y cambiarla por otra “hacia afuera”, potenciando el nivel de importancia relativa de las personas. Esta situación presupone una importante “dación” personal, un grado de generosidad muy alto, una perspectiva de caridad casi absoluta. Tres preguntas que podemos hacer para ayudar a los otros a conocerse son: 1. ¿Cuál es el problema? 2. ¿Cuál es realmente el problema? 3. ¿Qué querés? Obviamente, no son las únicas preguntas posibles, pero sirven para orientar la ayuda. Si los demás pueden entender lo que les pasa y pueden transmitirlo, y si nosotros podemos comprender lo que ellos nos transmiten, habremos dado un paso enorme en la asistencia que seremos capaces de brindar. Y esto es así porque, tal como nos pasa a nosotros, que necesitamos de los demás para obtener un conocimiento completo de nosotros, ellos también necesitan de los demás para lograrlo. ¿No les parece?

Este texto forma parte de la serie “Reflexiones sin flexiones”.

La Dinámica del Conocimiento – Cuarto paso: Permitir a los demás conocerme

PensamientosEl cuarto paso en la Dinámica del Conocimiento está expresado como “Permitir a los demás conocerme”. El nivel de complejidad de este paso supera por mucho a los anteriores porque supone una apertura muy amplia que muchas veces no estamos dispuestos a asumir. Para que los demás nos conozcan, debemos “desnudarnos” frente a ellos, y esa desnudez nos pone en una situación de fragilidad ante los otros. Muchas veces, cuando abrimos nuestro corazón a los demás, cuando los hacemos partícipes de nuestros secretos, solemos luego sentirnos mal, nos enojamos por haber tenido “un momento de debilidad” y ponemos distancia de inmediato frente a aquellos que a partir de nuestras confesiones nos ven tal y como somos. Así, de un modo impensado, podemos afectar negativamente cualquier relación que hayamos tenido hasta entonces sin problemas. Permitir que nos conozcan implica decir toda la verdad, ser transparentes, evitar la mentira y el engaño. Obviamente, esta apertura nunca es absoluta ni se da ante cualquier persona. La confianza –la esperanza firme que ponemos en alguien- es la base para que se produzca la transición del conocimiento personal. El sigilo que la otra persona puede y debe guardar refuerza nuestra fe en ella. Saber qué decir, cuándo hacerlo y en quién confiar, no es una tarea menor, porque pone en juego y moviliza muchas de nuestras intimidades más recónditas. Es difícil, ¿verdad?

Este texto forma parte de la serie “Reflexiones sin flexiones”.

La Dinámica del Conocimiento – Tercer paso: Conocerme a través de los demás

Imagen en el espejoTras la lógica pausa determinada por la fiesta de la Pascua, retomo ahora el desarrollo del tema de la Dinámica del Conocimiento. El paso siguiente de la dinámica –el tercero-, se define como “Conocerme a través de los demás”. Este paso implica “volver a nosotros a través de los otros”, usándolos como espejos en los cuales mirarnos, como cajas de resonancia (“sounding boards”) donde repiquen los ecos de lo que proyectamos. Por lo general, necesitamos de los demás para tener una noción completa de nosotros mismos. Si queremos mirarnos las espaldas precisamos un espejo, ya que la simple torsión del cuello no nos habilita a verlas. Si deseamos saber cómo suena nuestra voz, necesitamos escucharla -por ejemplo en una grabación-, porque nuestros oídos no necesariamente nos devuelven el tono y el volumen de lo que decimos. Muchas veces proyectamos imágenes que nosotros somos incapaces de apreciar, pero que llegan nítidamente a los demás. Y ellos nos devuelven una visión renovada, más ligada a la realidad que a nuestras sensaciones. Podemos creer que somos simpáticos, agradables, que tenemos una buena presencia o emitimos un perfume delicado, y en realidad puede que pequemos de disonantes, que nuestra apariencia sea lamentable o que los hedores que emitimos resulten insoportables. Nuestras esposas, hijos, amigos, las personas que queremos y nos quieren bien, son una fuente inagotable de conocimiento de nuestra personalidad, a las que podemos recurrir para obtener una respuesta desinteresada. Muchas veces nos ofende que nos digan la verdad si ésta no coincide con nuestras propias impresiones, pero si no es a través de los demás, ¿cómo enterarnos de cómo somos percibidos? ¿No les parece?

Este texto forma parte de la serie “Reflexiones sin flexiones”.

Pascua

PascuaLa reflexión de hoy tal vez resulte un poco teológica e incluso aburrida para quienes no profesan la fe cristiana, pero me atrevo a proponerla porque para muchos de nosotros hoy es un día especial. Es Domingo de Resurrección, la fiesta más importante de la cristiandad, cuando el Emmanuel* –el Dios con nosotros, nombre profético dado por Isaías al Cristo que nacería cinco siglos después- recobra la vida luego de la pasión y muerte que sufrió para redimirnos del pecado original y volvernos al camino de la salvación. Jesús da su vida en la cruz y luego resucita “al tercer día”, como establecen las escrituras. Esa es la historia de nuestra fe, pero, ¿tendrá sentido hoy día en nuestra cotidianeidad? ¿Qué significado tendrá la “resurrección” en nuestras vidas? Cada día que amanece es un nuevo milagro que se produce cuando nos damos cuenta de que podemos levantarnos del lecho, que podemos caminar, pensar, ver los colores, oler los aromas y degustar las comidas y bebidas. Cada mañana “resucitamos” a un nuevo día, aunque muchas veces no caemos en la cuenta de que esté sucediendo. Para los creyentes, hay un Dios que nos regala cada minuto de nuestra existencia. Para los agnósticos, es la naturaleza la que permite el milagro de la vida. Para los hinduistas y otras filosofías cercanas, es la energía que se renueva y nos renueva. En cualquier caso, cada instante que nos transcurre es un prodigio que se repite, una maravilla que nos atraviesa, un instante más que recibimos para gastarlo del modo que queramos. Cada día es una nueva Pascua. Y el día de hoy, lo es por partida doble. ¡Felices Pascuas para todos!

*En hebreo, “im-anu-El” significa literalmente “Dios con nosotros” (comentario enviado por una persona de religión judía luego de la publicación de esta reflexión, que decidí incluir a posteriori por considerarlo muy interesante).

Este relato forma parte de las series “Con efe de Fe” y “Reflexiones sin flexiones”.

Les agrego un regalo final: “Amazing grace” interpretado por Andrea Bocelli y otros cantantes. ¡No se lo pierdan!